"Hoy desde la Fundación Víctimas Visibles las víctimas agradecen a los impulsores de la Ley de Víctimas, la audacia y el coraje que tuvieron por sacar adelante esta iniciativa. Por el compromiso y riesgo que tomaron en un tema tan sensible y durante muchos años evadido y rechazado.

La Fundación Víctimas Visibles desde sus objetivos, misión y visión, busca que se les devuelva la voz a las víctimas, para permitir que estas se alcen legítimamente en contra del terror, para escucharlas y convertir las estadísticas en seres humanos, para conocer sus historias, para honrar a sus muertos.

La nueva Ley pretende alcanzar muchos de los objetivos de la Fundación. La labor de la Fundación desde antes de proponer esta iniciativa a los legisladores, tuvo como misión imprimir el sello de la visibilización, el reconocimiento de la dignidad de la víctima como ciudadano de plenos derechos, y la necesidad, no sólo de reparación por vía administrativa, sino de reconocer a la víctima en su dimensión completa como ser humano. Por eso celebramos los aportes de esta ley en el tema de la sanación psicosocial y la plena integración de la víctima en la sociedad, no solo los importantes aportes en el tema de la reparación por vía administrativa.

Esta Ley la entendemos como un comienzo y no un lugar de llegada, y nos sentimos muy contentos de ser parte de este momento histórico en el que desde las leyes se promueve el objetivo de ser corresponsables como ciudadanos del dolor de miles de compatriotas. Creemos que a partir de este momento si el Estado despierta de su aparente indiferencia histórica, promoverá el afloramiento de los deseos de ayudar que todos los Colombianos llevamos por dentro.

¡Los colombianos somos solidarios¡

Esta ley contagiará de solidaridad y compasión a todos. Es gratificante saber que desde ahora es el Estado quien promueve el conocimiento de las historias de las víctimas. El impulso del gobierno en esta iniciativa permitirá que no vuelvan a ser invisibilizados, que no los estigmaticemos, que no mueran dos veces. Primero con la muerte física y luego con la muerte moral, cuando se le señala con un “Algo Hizo”, o “Algo Debía”.

Esta ley es un primer paso para que las víctimas colombianas no sean reducidas a un número de heridos, muertos y desaparecidos, a simples datos estadísticos, que no despiertan la solidaridad de nadie.

Ahora Colombia empezará a ver los rostros de las víctimas y los reflectores del Estado comenzarán a enfocarlos desde ya y para siempre.

La nueva ley también coincide con la visión de la Fundación Víctimas Visibles en el sentido de poner a la víctima y no al victimario en el centro del debate. La Fundación Víctimas Visibles propone a la víctima como el “Nuevo Sujeto histórico de la reconciliación”, el ciudadano más importante para el avance de la Colombia pacífica, democrática y plenamente reconciliada.

En la investigación de la Fundación Víctimas Visibles “La voz de las Víctimas” hacíamos una pregunta, ¿Se ha pensado alguna vez en la paz desde la perspectiva de las víctimas?. Creo que la respuesta ya empieza a ser positiva, el panorama está cambiando y es exactamente el objetivo que persigue la Fundación en su trabajo en la visibilización de las Víctimas.

Queremos manifestarles señores legisladores que siguen contando con el apoyo de la Fundación Víctimas Visibles para ayudarles a dar el paso a aquellos que han sufrido por los rigores del conflicto armado a pasar de víctimas a sobrevivientes.

¿Cuantas veces le hemos preguntado a nuestras víctimas su opinión sobre los procesos de paz?, ¿Cuántas veces se les ha invitado a sentarse en las mesas de negociación?, ¿a discutir la Ley de Justicia y Paz?.

Por todo lo anterior es este reconocimiento, porque también se deben visibilizar a los ciudadanos de bien que están comprometidos con los que sufren y están convencidos que la verdadera paz y reconciliación entre los colombianos solo será posible cuando todos, las víctimas de la mano con el Estado, los legisladores y las organizaciones civiles unan esfuerzos en el logro de la paz.

Este reconocimiento lo merecen por reconocer que las víctimas son más importantes que los victimarios.

Por darles interlocución democrática de primer nivel.

Por devolverles la visibilidad, y reconocer que el dolor de las víctimas es de todos y ser consecuentes con nuestra corresponsabilidad como colombianos.

Por el compromiso de seguir en la lucha por la reivindicación de los derechos de las víctimas.

Por todo esto queridos amigos las víctimas de Colombia les entregan este reconocimiento.