Su padre fue asesinado en un atentado atribuido a los servicios secretos de Libia en 1989.

Director General y portavoz de la Asociación francesa de Víctimas del Terrorismo

Recientemente recibió del Observatorio Internacional de Víctimas del Terrorismo de la Fundación Universitaria San Pablo CEU el II Premio internacional La Puerta del Recuerdo, y la misión de organizar, en París, el VII Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, que se ha celebrado dos veces en Colombia.


Su padre falleció en un atentado perpetrado contra un avión comercial que sobrevolaba el desierto nigeriano del Teneré, el 19 de septiembre 1989. La bomba provocó la muerte de 170 pasajeros. El atentado ha sido atribuido a los servicios secretos libios, cuyo gobierno encabeza desde un golpe militar en 1969 el coronel Muammar al-Gaddafi.

Las investigaciones de la justicia concluyeron que los responsables del atentado eran seis miembros de los servicios secretos libios y que uno de ellos era cuñado del máximo dirigente de ese país. Entonces Denoix inició una lucha porque el gobierno de Libia reconociera su responsabilidad en el atentado.

 

En febrero de 2002, al observar que ninguno de los inculpados era encarcelado, Denoix decidió, junto con su mujer, reunirse en París con uno de los hijos de Gaddafi. De esta manera, se convirtió en el principal negociador con el gobierno de Libia para indemnizar a los herederos de las víctimas del vuelo 772 de la aerolínea UTA que tenía como destino París.

Guillaume Denoix de Saint-Marc

 

Testimonio Guillaume Denoix de Saint-Marc

Las acciones encabezadas por Denoix fueron muy controversiales y llegaron a crear tensiones entre Estados Unidos, Francia y Libia. No obstante, en enero de 2004, finalmente Libia admitió su responsabilidad civil en el atentado y aceptó dar una compensación económica a los familiares de las víctimas de este atentado.

Denoix creó una fundación para recaudar el dinero y repartirlo entre las 1.350 personas que se vieron afectadas. En la agrupación ‘Las familias del DC10 de UTA’, Denoix logró reunir a familiares de todos los 170 pasajeros, difícil labor si se tiene en cuenta que las víctimas eran de 18 nacionalidades diferentes.

En 2006, Denoix escribió Mi padre estaba en el DC10, Historia de una negociación secreta, libro en el que narra su experiencia como afectado por el terrorismo y las acciones que realizó para que las víctimas fueran indemnizadas.

El año pasado, Denoix y 140 personas de la fundación decidieron viajar al lugar donde cayó el avión de UTA y construir un monumento en memoria de las víctimas.

En junio de 2009 Denoix de Saint-Marc asesoró a los familiares de los 247 pasajeros del vuelo 447 de Air France que desapareció en el océano Atlántico y es recordada como la peor tragedia de la aviación en la última década.