Sobreviviente del genocidio de Ruanda, en 1994

Fundadora de la Organización "Nyamirambo Point d' appui"

Nació en 1954 en Ruanda, un país del centro de África. Fue enfermera-anestesista durante 19 años en un centro sanitario de Kigali, la capital de Ruanda. Posteriormente, se desempeñó como jefe de enfermeras en otro centro que ayudó a crear, en la misma ciudad, hasta que empezó el genocidio que dejó 800 mil muertos, en 100 días.

Se denomina Genocidio de Ruanda al intento de exterminio de la población Tutsi, por parte del gobierno Hutu de Ruanda, en 1994. En el pasado, en Ruanda se distinguían dos estamentos dentro de la etnia Banyaruanda, a la que pertenece casi toda la población: la mayoría, el 85%, Hutu y la minoría Tutsi. Ambas distinciones fueron eliminadas de los carnets de identidad a partir de 1994, después del genocidio. Hoy no es imposible distinguir los ciudadanos, porque no hay ni rasgos raciales, ni lingüísticos específicos de Hutus y Tutsis. Antes de la independencia del país, sus líderes siempre fueron tutsis. Desde 1961 hasta 1994, el poder fue asumido por los Hutus.

La tensión en el país aumentó, lo que provocó el asesinato de diversos líderes políticos de primera fila. A esto hay que sumar el hecho de que ya a comienzos de 1994, en Rwanda había un millón de desplazados internos que habían huido de las matanzas del FPR contra la etnia Hutu, en el vecino Burundi. Bajo este clima, el 6 de abril de 1994, el avión que conducía a los presidentes de Ruanda y Burundi (ambos de etnia Hutu) junto con miembros importantes de su gobierno, fue abatido.

 

Este acontecimiento, coinciden todos los analistas, fue el factor definitivo que llevó al país a tan grave situación. Así lo atestigua el relator especial de la ONU encargado de la investigación sobre las matanzas de 1994, René Degni Segui. "La muerte del presidente Habyarimana, fue la chispa que encendió la pólvora desencadenando así las matanzas de civiles".

En unas horas, miembros del gobierno, incluido el primer ministro, organizaron milicias por todo el país para matar sistemáticamente a los Tutsis. Incluso a aquellos Hutus moderados que se negaban a tomar parte en la matanza.

 

 

Yolandé Mukagasana, sobrevivió el genocidio de 1994, donde perdió a sus tres hijos, a su marido y a sus hermanos. En memoria del genocidio y con objeto de ayudar a la reconstrucción de su país, escribió tres libros titulados: La Muerte No Me Desea; No Temas Saber; y Las heridas del Silencio.

 

Hoy, ella ha formado una nueva familia al adoptar a tres de sus sobrinas que quedaron huérfanas en el genocidio. Construyó una nueva casa en el mismo sitio en que vivía antes y se ocupa de alrededor de veinte huérfanos. Fundó la Association Nyamirambo Point d'Appui dedicada a recordar el genocidio y a ayudar a la reconstrucción del país. La sede principal de la asociación está en Bruselas mientras que su sucursal ruandesa es una ONG llamada Nyamirambo Point d'Appui cuyo objetivo es ayudar a la regeneración del tejido social ruandés.

Yolande Mukagasana dedica su tiempo y esfuerzo a informar y educar a la gente sobre la convivencia a pesar de la diferencia, y da conferencias en diversas escuelas y asociaciones. Entre los muchos premios que ha recibido está el Premio Testimonial otorgado por la Fundación Alexander Langer, en Italia, 1998; el Premio Por El Entendimiento Entre Las Naciones Y Por Los Derechos Humanos de la Universidad de Lena, Alemania, 1999; el Premio Paloma Dorada de la Paz, conferido por la Asociación Archivio Disarmo de Roma; el Premio Mujer del Siglo 21 Por La Resistencia, en Bruselas, 2003; y la Mención de Honor Por La Educación de La Paz de la UNESCO, en París, 2003. Coautora de la obra de teatro “Ruanda 94”, dónde se interpreta así misma.